lunes, 6 de enero de 2014

Las Tres Leyes


No puedo sino comenzar la andadura de mi blog personal con lo que para mí se ha convertido en mi máxima a la hora de rolear. Desde la epifanía que me supuso el descubrirlas han sido desde entonces mi leitmotiv. Estan son las reglas por encima de las reglas: no son opcionales, no son personales, no son reglas de la casa. Son las Tres Leyes, y rigen mi mesa por encima de cualquier otra directriz. Han pasado ya por varias correcciones según iba encontrando formas más pulidas de expresarlas. Hoy por hoy son estas:

  1. Jugamos para divertirnos, así que cualquier elemento del juego (en su conjunto) que interfiera con la diversión ha de ser eliminado o corregido. Pero claro, como no todos nos divertimos con las mismas cosas hace falta el... 
  2. Consenso. Porque todos en la mesa tenemos el mismo derecho a disfrutar del juego, así que lo ideal es que todos cediésemos un poco para adaptarnos a los demás o de lo contrario tendríamos un grupo de juego disfuncional. Y para conseguirlo, por encima de las reglas, ha de estar la... 
  3. Sensatez. Porque las reglas pueden decirnos cómo resolver las cosas, pero si no las aplicamos con sensatez pronto nos encontraremos con incoherencias y arbitrariedades, y querremos trampearlas cuando en realidad el problema es que estamos siendo necios.