domingo, 26 de enero de 2014

Definiendo los juegos de rol (II)

Vamos a jugar a las diferencias:

Descent.
Dungeons & Dragons

La Puerta de Ishtar.

Fiasco

Fllipándose Rol en vivo.

Teatro de improvisación
En Descent los jugadores asumen el papel de héroes que se enfrentarán a los peligros de una mazmorra. En Dungeons & Dragons los jugadores asumen el papel de héroes que se enfrentarán, tarde o temprano, a los peligros de una mazmorra. En La Puerta de Ishtar no sé si mazmorras, pero templos y zigurats fijo (y tampoco es que los personajes sean héroes). En Fiasco hay personajes, pero desde luego ni héroes ni mazmorras (en principio). En el rol en vivo si no hay mazmorras es porque no hay presupuesto. Si le dices "mazmorra" a un actor de teatro, lo más probable es que le vengan a la mente inquietantes imágenes sexuales. Total, que podemos descartar las mazmorras como elemento definitorio de los juegos de rol.

Los juegos de rol hoy día abarcan un espectro muy amplio, tanto que si nos vamos a sus extremos llega un punto en el que se desdibuja la línea entre lo que es un juego de rol y lo que no. Seguro que os habéis dado cuenta de que las imágenes de arriba van de un extremo a otro de ese espectro, pero todos (salvo tercas excepciones) sabremos qué es rol y qué no lo es. Parece que hay consenso en que en los juegos de rol no solo jugamos, sino que además lo hacemos interpretando personajes.

- Pero entonces el Descent podría ser un juego de rol.

Hombre, si interpretásemos a los personajes nos acercaríamos mucho. Hay juegos de rol mazmorreros con menos reglas, desde luego.

- ¡Pues el teatro improvisado también es rol porque interpretas!

Pero no es un juego. No podemos separar ninguno de esos elementos de la definición.
Hay otro elemento crucial que separa a los juegos de rol de los de mesa, y es el lugar donde se desarrolla el mismo juego. Es algo que a cualquier rolero le resulta tan obvio que suele pasarse por alto. En Descent el juego ocurre en un tablero. En D&D usamos también (a veces) un tablero, pero solo como apoyo visual porque, en realidad, la acción no está teniendo lugar sobre la mesa. En el rol, el juego ocurre en la imaginación de los participantes. Si hay algo que distingue a los juegos de rol por encima de cualquier otra forma de ocio, es precisamente esa. En el Descent podríamos interpretar a los héroes, pero el juego seguiría ocurriendo en el tablero. El teatro improvisado ya sabemos que no es un juego, y además transcurre dentro de los límites de un escenario. En un juego de rol el escenario es tan grande como puedan imaginar los participantes, pues no tiene lugar en ningún lugar físico sino en sus mentes. Y ahí está el quid de la cuestión.

Por tanto, sabemos que los juegos de rol son actividades lúdicas en las que los participantes interpretan personajes en un entorno imaginado.

Bueno, oye, parece que nos vamos acercando. ¿Qué os va pareciendo? En una próxima entrada me gustaría afinar un poco más esta definición.